
El pasado fin de semana, el entorno único de las instalaciones la bodega Manuel Aragón se llenó de vida y risas. Más de 60 personas se encontraron con un propósito común: compartir sus experiencias en torno al acogimiento y la adopción, creando un espacio de apoyo mutuo, aprendizaje y celebración de la vida en común.
Este encuentro no fue solo una jornada de convivencia, sino un fiel reflejo de la generosidad y el compromiso de quienes deciden abrir las puertas de su hogar y de su corazón. A través de las charlas, los juegos y las vivencias compartidas entre mayores y pequeños, se volvió a demostrar que los lazos más fuertes se construyen desde el amor incondicional.
Para broche de oro a una jornada tan intensa y emotiva, el evento finalizó con la celebración de la asamblea anual, un espacio clave donde se repasaron los logros alcanzados, se compartieron los próximos proyectos y se reforzó el compromiso de seguir caminando juntos en el futuro.
Nuestro más sincero agradecimiento:
A las familias participantes: Gracias por vuestra generosidad al compartir vuestro camino, vuestros retos y vuestras alegrías, y por sumar vuestra voz en la asamblea. Sois el motor de esta comunidad.
A la bodega anfitriona, Manuel Aragón: Nuestro agradecimiento de corazón por cedernos de forma tan generosa sus maravillosas instalaciones. Su hospitalidad y calidez convirtieron sus espacios en el escenario perfecto para que todos nos sintiéramos como en casa.





